Consultoras especializadas sitúan ya la posición española en la nueva Europa de 25 países en una delicada situación por lo que respecta a sus índices de precios al consumo, un baremo que incide, y mucho, en la rentas familiares disponibles. En esta radiografía, la situación gallega solo es comparable a la que viven algunos países del Este desgajados de la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.
Según los cálculos del Instituto de la Economía Mundial de Kiev (Ucrania), España registrará una tasa de inflación de entre el 3,5 y el 4% en el 2007, igual que la prevista en Grecia, Irlanda o Luxemburgo. Estos países liderarán las subidas de precios en la antigua Unión Europea (UE) de 15 miembros.
La Europa actual, compuesta por 25 Estados, situará su tasa media de inflación en el entorno del 2,1%, es decir, más de un punto y medio por debajo de lo previsto oficialmente para España. Los nuevos países de la ampliación serán los Estados comunitarios donde más aumentarán los precios al consumo el próximo año.
El Este, a la cabeza
A la cabeza se situará Lituania, donde la inflación repuntará un 7%. Le seguirán Estonia, con un 4,5%, y Eslovaquia y Lituania (4%), países que aparecen justo por delante de España, Grecia, Irlanda y Luxemburgo.
A continuación estará Hungría, con una inflación prevista del 2,8%, seguida de la República Checa, Eslovenia y Malta, todas con un 2,5%, y Alemania y Chipre, ambas con una tasa del 2,3%.
A su vez, Bélgica, Polonia y el Reino Unido tendrán inflaciones del 2%, mientras Italia y Portugal compartirán una subida del 1,8%, y Dinamarca se quedará en el 1,7%.
En Francia, Países Bajos, Austria y Suecia los precios crecerán un 1,6%, mientras que en Finlandia lo harán en un 1,2%, la tasa más baja de los 25. El comportamiento gallego será solo comparable al que presentan países del Este.