La crisis y el IPC menguaron la renta familiar gallega dos puntos

Miguel A. Rodríguez

ECONOMÍA

Alimentos y artículos de primera necesidad registraron las mayores subidas de precios durante el 2007

02 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Se llame crisis, enfriamiento de los sectores claves o ciclo bajo de la economía, lo cierto es que el revolcón de los precios y las hipotecas azotó en el 2007 a las familias gallegas y quebró la senda de convergencia económica que la comunidad autónoma venía manteniendo con España. La clase media es la que ha salido este año peor parada. Tanto, que sus niveles de ahorro han caído, como también su consumo medio y, desde luego, el poder adquisitivo de las familias que, según las cifras oficiales, podría haber descendido hasta dos puntos.

La foto fija gallega no da para sonreír demasiado: las hogares remataron el 2006 con un nivel de ahorro próximo al 10% de sus rentas netas. Doce meses después, los tirones del IPC y de los tipos de interés han condenado a muchas familias a olvidarse de la hucha. Una de cada cuatro familias gallegas vive al límite de sus posibilidades. Y la media de ahorro del 75% restante estaba a finales del 2007 más cerca del 7% que del 10% del ejercicio precedente.

Los precios ofrecen un panorama similar. La inflación gallega se comportó bien hasta el último trimestre del año que acaba de rematar. Pero la subida de los alimentos y de los artículos de primera necesidad, unidos al cisma inmobiliario, han acabado rompiendo la ventaja gallega respecto a la media española. A finales de diciembre, los precios en Galicia habrán subido por encima del 3,5% y cerca del temido 4%, muy por delante de las expectativas de principios de año. El 2006 se cerró con un crecimiento del IPC del 2,1%, situado entre los tres más bajos de España. Ese año, los precios en Galicia habrán tenido un comportamiento tristemente mimético a los del resto del país.

Pero los gallegos cobran menos y, por tanto, sufren más los empujones del IPC. Las nóminas de la comunidad autónoma crecieron un 3% en el 2006 y, al menos en teoría, la renta disponible de las familias aumentó.

El 2007 ofreció la cruz de la misma moneda. Los salarios gallegos se incrementaron en ese año un 3,5% por término medio, según los datos de los convenios sectoriales que obran en poder del Consello Galego de Relacións Laborais. Pero la firma de nuevos contratos jugó en contra de la media de las nóminas gallegas. Galicia ha generado más de 35.000 nuevos empleos, tantos como en el 2006. Sin embargo, los contratos suscritos en el 2006 y los del 2007 se pagan peor. El coste laboral del trabajador medio gallego fue, durante el año 2006, de 1.496 euros mensuales. En el último ejercicio analizado, la misma estadística no supera los 1.385 euros, casi un 7,7% inferior. Las cifras del INE confirman una preocupante caída de casi dos puntos netos en las rentas familiares.

Y los hogares comienzan a notarlo. Sobre todo, porque los precios que más están subiendo son los imposibles de evitar. La cesta básica de la compra cuesta este año entre el 2,1% más de los alimentos sin elaborar hasta casi el 8% de los elaborados. Y los productos energéticos concluirán el ejercicio con subidas del 10%, las mayores de los últimos cinco años. Los servicios se encarecieron casi un 3,5%