El COB iguala su peor arranque en su trayectoria en la LEB Oro

Jacobo Rodríguez OURENSE/LA VOZ.

OURENSE

El conjunto de Paco García necesita recuperar los valores de juego y de actitud que tenía la temporada pasada

02 nov 2010 . Actualizado a las 02:38 h.

Una victoria en seis partidos no es el balance esperado para el equipo de Paco García. Los cobistas han igualado el peor arranque de temporada a estas alturas de competición, repitiendo el bagaje del equipo de Ángel Navarro en la campaña 2003 /2004 en la que se salvó en los play off de descenso. El COB dejó sensaciones positivas en pretemporada, pero en la competición oficial se está mostrando irregular y parece ir a peor. De cara al complicado partido del viernes en Burgos, además de intentar sumar el triunfo, deben corregir varios aspectos del juego y la actitud sobre la pista.

Rebote: Es un problema al que no se encuentra solución y un lastre para el juego que quiere practicar el equipo. Se conceden muchas segundas y terceras opciones de tiro al rival. Sólo Kale está respondiendo a las expectativas en esta faceta.

Defensa: El gran caballo de batalla para Paco García en el trabajo semanal. El COB cada vez defiende peor, algo anormal en sus equipos. En pretemporada, la media de puntos encajada era de 73,6. A estas alturas de temporada el equipo encaja 85,5 puntos de media, aunque en los tres últimos encajó más de 85, dato que convierte en utópico el pensar en ganar.

Actitud: El más preocupante de los problemas y relacionado con la defensa. En el último encuentro se vio con claridad en varias acciones de juego en las que el rival consiguió canastas sin que los jugadores del COB bajasen a defender al unísono. En la zona se actúa sin contundencia, sólo en dos ocasiones un pívot fue eliminado por cinco faltas: Onyekwe. Sony Vázquez en otras dos y Mokongo, en una, fueron los otros únicos eliminados en los seis partidos jugados.

Individualismo: Aunque ya se sabía que el COB dependía en exceso de la aportación individual de su quinteto titular, lo peor es que no se comporta como un equipo ni en ataque, aunque anote más de 80 puntos pues es el segundo peor equipo en asistencias de la categoría, ni en defensa.

Banquillo: A diferencia del año pasado, la aportación de titulares y suplentes es radicalmente opuesta. En lo que a puntos se refiere no es ninguna sorpresa, pero sí en minutos de juego y sobre todo en intangibles del juego como la intensidad.

Los «cracks» no están: Los jugadores fichados para marcar diferencias todavía no están. Mokongo no ejerce de líder y es irregular en ataque y en defensa, Ehambe empieza a estar entonado en el tiro pero no aporta defensivamente ni lee bien las defensas rivales para aprovechar ventajas; Kale todavía tiene que aportar más en ataque y olvidar despistes defensivos importantes y Onyekwe solo aporta en ataque, pero en defensa está muy lejos de su mejor nivel. Sólo Salva Arco está al nivel que se le espera, aunque ante Lleida no tuvo su día.

Regularidad: El equipo juega a arreones y siempre por detrás en el marcador. Es habitual el mal comienzo de partido y los baches. Tampoco faltan minutos buenos de juego en defensa y en ataque que son capaces de voltear diferencias importantes en contra, pero no es suficiente para al final ganar partidos.