El lesionado Lassad ha realizado un «30 o 40%» menos de volumen de trabajo que la mayoría de sus compañeros
21 ago 2009 . Actualizado a las 02:35 h.Puede sonar a paradoja para el profano, pero la preparación física es así: la plantilla del Deportivo ha empezado a entrenar menos con el objetivo de «llegar a tope» al partido del Santiago Bernabéu, en el que abrirá la Liga ante millones de ojos. Así lo explica Eduardo Domínguez, preparador físico del equipo coruñés.
El grueso de la plantilla encara la fase final de la pretemporada, pues ya ha completado el 90% del trabajo previsto. La excepción son los lesionados, como por ejemplo Lassad, «que solo ha podido hacer el 50 o el 60%» de ese volumen. «Le falta mucho trabajo. Los entrenamientos con balón ya los está haciendo, y tendrá que ir entrando poco a poco».
Dado el esfuerzo previo realizado por la mayoría del grupo, esta semana (la sexta desde el inicio de la pretemporada) el número de sesiones será el menor de este período, un total de ocho, incluyendo como tal el partido del próximo domingo contra el Osasuna. La carga de trabajo aún bajará más la próxima semana: serán cinco o seis sesiones, en función de si el partido contra los neogalácticos se disputa el sábado o el domingo. «Podemos bajar ahora porque previamente hemos entrenado mucho», detalla Domínguez. El pico de trabajo se alcanzó en la tercera y cuarta semana, cuando la plantilla llegó a realizar hasta doce.
Sin picos de forma
«Cuando estás entrenando mucho, el cuerpo no responde. Cuando dejas de entrenar, el organismo supercompensa con un estado de forma más elevado», argumenta el preparador físico. Eso no se quiere decir que el trabajo vaya decreciendo de forma constante a partir de ahora: «Si estás cuatro meses haciendo cuatro sesiones o cinco semanales vuelves a bajar el nivel de forma, así que lo hay que hacer es ir variando la intensidad y el volumen».
Que el equipo llegue «a tope» al Bernabéu no equivale que lo haga al 100%. En los deportes individuales, como la natación, el remo o el atletismo se suele entrenar para alcanzar dos grandes picos de forma en la temporada. No así en el fútbol. «Aquí competimos cada siete días y, por tanto, cada siete días hay que estar bien. Eso significa que a nivel condicional nunca vas a alcanzar el 100%, porque después de un 100% puedes sufrir un descenso de forma. De lo que se trata es de mantener un umbral del 85 o 90%. Estar por debajo significa que no estás bien; por encima puedes estar bien un mes, pero la Liga dura diez meses, así que luego lo acabas pagando».
Naturalmente, cada jugador es un mundo: «Algunos llegan a su mejor nivel antes que otros. Lo que intentamos es que la mayoría de ellos lleguen a su mejor momento al inicio de Liga, pero lo complicado es mantenerlo durante 10 meses».
De peso y músculos, bien
El Dépor se afana en llegar a ese umbral del «85-90%» para el partido contra el Madrid. «Estamos trabajando para alcanzar ese nivel, que es el que dota al jugador de herramientas para disputar un partido de competición oficial», amplía Domínguez. Y no duda que lo conseguirá: «Que el equipo va a estar desde el punto de vista de la condición física, tanto individual como colectivamente, para disputar cualquier duelo no tengo ni la menor duda. Vamos a estar a tope en Madrid, a dar un buen nivel», avanza.
Las pruebas realizadas han acreditado que los jugadores están bien de kilos: «Prácticamente todos están en su peso ideal, aunque a algunos les cuesta más». Y también muscularmente: «Estamos en unos niveles buenos respecto a la temporada pasada». Como motos Botana, que diría antaño el speaker de Riazor, llegarán los deportivistas al Bernabéu.
La otra vertiente del trabajo diario es la técnico-táctica. Y en ella también se avanza. Lotina trabajó ayer los movimientos de defensa con los defensas y los centrocampistas de contención. La presión y las basculaciones protagonizaron el adoctrinamiento.