El joven Adri responde a la confianza del técnico con goles para el Azkar

Marcos Pichel

LUGO

03 sep 2008 . Actualizado a las 17:40 h.

Un pinchazo en la parte inferior del cuádriceps de su pierna derecha -en el vasto interno-, que notó en la última sesión de entrenamientos del lunes, ha colocado en el joven Adri el cartel de seria duda para el encuentro del sábado, en el Municipal, entre el Azkar y el Manacor. «Fue en un disparo a puerta», recuerda el jugador, que será sometido esta tarde a una resonancia magnética para conocer el alcance de su dolencia.

Se da la circunstancia de que Adri fue uno de los futbolistas más destacados en el estreno liguero del Azkar la pasada semana ante el Navarra. «Estoy bastante fastidiado», comenta, mientras reconoce que ahora lo único que desea es que el tiempo de espera pase veloz para saber qué es lo que tiene. Una noticia positiva sería descartar una rotura de fibras que le tendría alguna semana fuera de las convocatorias. «Me molesta incluso al caminar», cuenta. Ayer no se ejercitó con el grupo y de momento, el hielo y los antiinflamatorios son sus compañeros de viaje.

Adri fue actor principal de la primera victoria del Azkar. Los dos goles que anotó (y que le permitieron ser el pichichi de la jornada inaugural, «algo anecdótico», según sus propias palabras) fueron sólo la punta del iceberg de un encuentro en el que resultó una pesadilla constante para la defensa contraria, que apenas encontraba el modo de pararle, y en el que dio pinceladas de lo que puede ser una fructífera sociedad con Fernandinho. Él responde a los elogios que le han llovido con la modestia y tranquilidad de la que siempre hace gala: «Lo importante era empezar bien, sobre todo por el equipo, aunque en el aspecto personal me sienta a gusto por cómo jugué».

Mayor protagonismo

Aunque un partido no es más que una gota en el mar de la liga, se puede decir sin rodeos que Adri ha alcanzado la mayoría de edad como jugador del Azkar. Si el año pasado se ganó minutos por méritos propios, esta temporada su protagonismo en el juego está a la altura de las figuras del equipo, aunque él, una vez más, se escuda en la importancia del grupo para colocar su actuación en un segundo plano: «El equipo ha demostrado que da la cara, y que puede hacer bien las cosas. Lo que queremos es que cada vez venga más gente a vernos a la cancha, sobre todo ahora que se han terminado las vacaciones».

En su profundización en la trascendencia del colectivo en el juego del Azkar, asegura Adri que el equipo este año acentúa aún más los rasgos que lo definieron el curso anterior, la seguridad defensiva y la presión: «Es todo similar, aunque igual no tenemos tanta calidad a la hora de generar juego como el año pasado, con la marcha de Marcelo y Paulinho, pero con la llegada de Miguel, que es un salvavidas atrás, y la de David, ganamos sin duda en defensa».

No obstante, no oculta que le gustaría jugar más, pero tiene claro cuál es el lugar para conseguir esos minutos. «Hay que entrenar muy duro para ganarse las oportunidades. Además, en el equipo hay gente muy experimentada, que aporta muchísimo, y siempre dan consejos muy buenos que hay que aprovechar», comenta, y añade: «Ojalá sea cada vez más el tiempo que pueda aprovechar dentro de la cancha».

El resto de chavales que viene de abajo, de la base, tiene en él un claro exponente de adónde se puede llegar en un Azkar que apuesta por la cantera. «Hay que trabajar muy duro para pagar la confianza que el club está poniendo en nosotros», afirma.