Tras Pelé, Ronaldo y Ronaldinho, llega la «Patomanía»

DPA

DEPORTES

El debut en la «seleçao» fue glorioso para el atacante de 18 años, fichado el año pasado por el Milan por unos 30 millones de dólares.

27 mar 2008 . Actualizado a las 20:18 h.

Doce minutos. Ese fue el tiempo que necesitó el delantero Alexandre Pato para ingresar en el restringido club de los grandes ídolos del fútbol brasileño, al sellar con un golazo la victoria por 1-0 de la «verdeamarela» sobre Suecia en un amistoso jugado el miércoles en Londres.

El debut en la «seleçao» fue glorioso para el atacante de 18 años, fichado el año pasado por el Milan por unos 30 millones de dólares.

Pato es hoy un nuevo «rey» en Brasil, donde la prensa no cesa de compararlo a Pelé -quien tardó 32 minutos para anotar su primer tanto con la camiseta amarilla, hace medio siglo- y a Ronaldo, quien también marcó en su debut en el plantel, en 1994, después de 51 minutos de juego.

El diario deportivo brasileño Lance habla de un nuevo fenómeno, la «Patomanía», y afirma que el joven artillero fue «el motivo para festejar» en una jornada en la que el Brasil entrenado por Carlos Dunga fue un equipo mediocre durante casi todo el aburrido partido con los suecos.

Hasta el técnico Dunga, tradicionalmente reacio a festejar a las grandes estrellas, debió admitir que el delantero está en camino de convertirse en un «fuori serie», aunque al mismo tiempo exhortó a la prensa y a la hinchada a frenar las manifestaciones de entusiasmo.

«Hay que tener mucha paciencia. Pato sólo disputó alrededor de 40 partidos. Yo no diría que ya es un crack, pero es cierto que tiene todo el potencial para serlo. Él está en el inicio de este camino», expresó el entrenador.

Pato, sin embargo, no parece preocupado por la presión. A lo largo de su corta carrera, iniciada en el equipo juvenil del club brasileño Internacional, siempre marcó en el debut: en el Internacional, en el Milan y, ahora, en la selección brasileña.

Pese a que admitió que estaba ansioso por jugar su primer partido por la «selecao», el atacante aseguró que ingresó «tranquilo» a la cancha del Emirates Stadium: «Yo sabía que sólo tenía que hacer lo mismo que hago en el Milan».

A partir de ahora aumentan las responsabilidades para el delantero de 18 años, cumplidos en diciembre pasado, quien tiene un lugar asegurado en la selección brasileña sub 23 que, en agosto, buscará en los Juegos de Pekín el único galardón que le falta al fútbol del país «pentacampeón»: la medalla de oro olímpica.

Por ahora, el futbolista parece dispuesto a mantener el perfil bajo y el tono modesto, y rechaza tajantemente todos los intentos de compararlo a astros como Ronaldo y Pelé: «Tardará mucho hasta que yo sea un fenómeno como fueron ellos».