El Pontevedra de las grandes citas se impone a un buen Fuerteventura

Tino Rascado

DEPORTES

El argentino Víctor Ormazábal logró un excelente gol tras un gran pase del canterano Fran Rico

09 mar 2008 . Actualizado a las 02:25 h.

Confirmado. El Pontevedra es un equipo de las grandes citas. Todo aquel rival que no tenga el glamur suficiente puede irse de Pasarón con los tres puntos, pero los grandes tienen que pagar peaje. Anoche el equipo de Javi Gracia se reencontró con su afición y realizó un gran encuentro ante el Fuerteventura, al que desbancó de la segunda plaza en su vuelta a los puestos de permanencia. Un gran gol de Víctor Ormazábal fue suficiente (1-0).

Novoa, el guardameta canario, demostró con la lentitud de su primer saque de portería a qué venía el Fuerteventura a Pasarón. Fue su tónica dominante pero tampoco renunció a buscar el área granate.

Poco a poco el Pontevedra fue creciendo, ganó en seguridad y exhibió su mejor fútbol, aunque le faltó pegada en la primera mitad.

Dani por la banda izquierda y Xavi Moré por la derecha obligaron al Fuerteventura a abrir su línea defensiva. Las ocasiones se sucedieron para el equipo de Javi Gracia. En la primera Novoa sacó una mano prodigiosa para mandar a córner un remate de Víctor Ormazábal.

Los cambios de posición de los granates consiguieron descolocar a los jugadores de José Juan Almeida, quien tenía otras referencias de los granates. Moré cambió a la derecha, Dani se pasó a la izquierda, incluso Fran Rico apareció sorprendiendo por el extremo derecho, con un centro peligrosísimo que remató un omnipresente Víctor Ormazábal.

Pero con quien no contaban los canarios era que el mediocentro defensivo del Pontevedra, Turiel, se animase también a sorprender por el centro.

Fueron 45 minutos de buen juego de los locales ante un rival sólido, peligroso a la contra y aunque solo llegó en una ocasión a la portería defendida por Bonis, y fue un minuto antes del descanso, lo cierto es que inquietaron sobre todo por la banda izquierda. Ahí Jonay, demostró falta de velocidad en un mano a mano con Futre y el insular frenó su trayectoria ante la ayuda defensiva de Vázquez.

Gol tras el descanso

Tras el descanso el Pontevedra siguió con su alto ritmo de juego y pronto consiguió alejar los fantasmas. Una excelente recuperación de Fran Rico al borde del área sirvió para asistir a Víctor Ormazábal. Nada más llegarle el balón a los pies la grada ya cantó el gol. El argentino controló a la perfección y de fuerte chut batió a Novoa, uno de los mejores jugadores del conjunto canario.

Con ventaja en el marcador los granates insistieron en ampliar el marcador y tuvieron ocasiones sobradas para conseguirlo. Una de las más claras fue un remate de Igor a la base del poste izquierdo de la portería visitante.

Especialmente la entrada de Óscar Guimeráns le dio más mordiente al conjunto granate con dos aproximaciones a la meta rival que llevaron mucho peligro.

La victoria devuelve la tranquilidad al banquillo granate, que a partir de ahora podrá afrontar con más serenidad y sosiego la recta final de la Liga.