Un Dépor en auge busca ponerse al alcance de un desquiciado Valencia

DEPORTES

Un triunfo en Mestalla pondría a los coruñeses a dos puntos de su rival, que opta a los puestos de Champions

09 mar 2008 . Actualizado a las 02:13 h.

El Deportivo ha encontrado la aguja de marear y en su viaje hacia la permanencia en Primera División debe cruzarse con sus dos enemigos más acérrimos en la categoría. El primero, el Valencia. A las siete, en Mestalla. El otro, el Real Madrid, el próximo fin de semana.

Por partes. El cuadro levantino está en una dinámica tan negativa y el ascenso del Deportivo parece tan claro que las previsiones optimistas no caen en saco roto. El compromiso de la plantilla blanquiazul está fuera de toda duda y, en estos momentos, los resultados recientes le avalan en su camino de salvación. Una sola derrota en los últimos cinco encuentros (frente al Recreativo en Huelva, 3-2) parece poco tropiezo para amedrentar a un equipo pleno de confianza que sacó los pies del pozo después de tres semanas y que se ha situado un punto por encima del descenso y con el Zaragoza por el medio.

El Valencia, fulminado por la mirada de un tuerto, ha visto cómo sus entrenadores no pueden, el club se resquebraja junto con la paz social y todos acaban en los tribunales la misma jornada en la que Ever Banega da positivo en un control de alcoholemia. En Mestalla, el fútbol parece ser lo de menos. Mientras tanto, adivinar el once titular que se enfrentará al Deportivo es todo un reto. El objetivo inicial del cuadro levantino, la Liga de Campeones, semeja destinado a otros. Una victoria en los últimos cinco partidos no es la mejor manera.

En las filas blanquiazules, la tercera victoria parece posible. El Sevilla, uno de los grandes, se dio de bruces contra un equipo que se ha chapado la táctica a conciencia y que, sabedor de sus límites, exprime al máximo sus virtudes. El techo y el fondo están tan cercanos (tan lejanos, a la vez) que cuerpo técnico y plantilla han sacado a la palestra en los últimos días la Copa Intertoto y la permanencia.

Los jugadores optan por la prudencia y dan muestras de su alto grado de compromiso. Lo primero, dicen, es salvarse. Después ya se verá. Y recuerdan que, en este sentido, la cita de Valencia es clave como lo fue la del Recreativo hace pocas fechas. Una derrota pondría de nuevo en entredicho la resurrección, pero una victoria enfanga al equipo levantino en la zona peligrosa al mismo tiempo que aúpa al Deportivo a cotas impensables hace meses.

Después de recuperar para el fútbol al estadio de Riazor, el Deportivo pisará el campo maldito del Valencia: Mestalla. El cuadro de Koeman se ha visto presionado al máximo por su propia afición y cada partido como local ha sido un calvario. El Mallorca, el Murcia de Javier Clemente y el Racing de Santander de Duscher y Marcelino son las siguientes estaciones blanquiazules. Para entonces, el cuadro coruñés ya sabrá si puede mirar hacia arriba o tiene que hacerlo para abajo.