La de ayer fue una nueva jornada negra para la circulación en las carreteras de la Costa da Morte. Además del atropello que le costó la vida a una mujer de 59 años de Cabana, se produjeron otros dos siniestros que dejaron a varias personas lesionadas. El más aparatoso ocurrió en el cruce de las dos carreteras comarcales que atraviesan Cee, la AC-552 y la AC-550, a las 17.00 horas. Un turismo de la marca Daewoo, con placas 1996 DCG, en el que viajaban una conductora de Camariñas y su hija en dirección a Fisterra, se detuvo en la intersección. Un vecino de Carballo, que circulaba justo a continuación en un Seat Toledo, matrícula C-8496-BC, no frenó a tiempo y colisionó con su turismo contra el parachoques posterior del Daewoo. Las dos mujeres que iban con él en el asiento trasero se llevaron la peor parte y tuvieron que ser trasladas en ambulancia al hospital Virxe da Xunqueira con diversas contusiones. En cambio, las camariñanas, aunque se quejaban de algunos dolores en la espalda, no precisaron asistencia médica, según informó la Policía Local, que atribuye el incidente a un despiste.
El otro siniestro se produjo a las 18.40 horas en la glorieta de Buño, que enlaza la carretera entre Malpica y Carballo con la de Ponteceso. Un joven, que realizaba el giro con su motocicleta, fue arrollado por el Opel Zafira, con placas 0497 GPJ, que manejaba otra vecina de la zona. Como consecuencia del choque, el joven salió despedido e impactó con su cuerpo contra una señal, por lo que fue evacuado en ambulancia.