España paga la luz un 34 % por encima de la media europea
22 mar 2012 . Actualizado a las 14:10 h.Las continuas demandas y presiones del sector eléctrico español para que se corrija lo que se ha dado en llamar déficit tarifario a través de una subida generalizada de las tarifas eléctricas se ha visto acompañada estos días por una sentencia del Tribunal Supremo en la que se estiman los argumentos de Endesa e Iberdrola en contra de la decisión del Gobierno de congelar las tarifas. Por ambas vías parece tomar cuerpo la inevitable necesidad de subir los precios de la electricidad para consumo doméstico en nuestro país. Incluso con carácter retroactivo.
No es mi objetivo analizar aquí un complejo sistema de cálculo de tarifas y reconocimiento de precios a las compañías generadoras que ha engrosado una deuda pública (del Estado y los consumidores) que podría llegar, según los expertos, a los 60.000 millones a finales de esta década (una cifra que en pesetas, y para entendernos, alcanzaría unas 600.000 por hogar). Me limitaré a situar los actuales precios pagados por los consumidores domésticos españoles en el contexto de nuestros vecinos europeos.
La agencia de estadísticas europea (Eurostat) permite acceder en su base de datos a los precios del año 2011 en euros corrientes sin impuestos. Parece razonable manejar los precios sin impuestos, ya que de incluir los recargos para financiar al Estado, que encarecen el precio final, podría argumentarse que en nada solucionan la viabilidad y resultados de las empresas generadoras. Pues bien, aún así, el precio pagado en España es de 0,1597 euros por kilovatio/hora, muy por encima de la media europea (de los 27 Estados) de 0,1275.
Como quiera que los niveles de renta y de precios no son homogéneos en los distintos Estados de la Unión, Eurostat ofrece los mismos precios (sin impuestos) en euros transformados por las paridades de poder de compra. Digamos que así se tienen en cuenta los distintos poderes adquisitivos nacionales. Son esos datos los que, tomando como referencia 100 para la media de la UE-27, presentamos en el gráfico.
La conclusión es obvia: en España estamos pagando la electricidad más cara de todos los países del gráfico y lo hacemos un 34 % por encima de la media europea de los veintisiete países miembros. Los consumidores domésticos de Francia, Finlandia o Dinamarca estarían pagando la electricidad a casi la mitad de precio que en España. Nuestro vecino Portugal la estaría abonando por debajo de la media, casi un 40% más barata que en España.
Situación de privilegio
Sin duda existen factores en Francia o Finlandia que explican, en parte, su privilegiada situación en este asunto, pero no es menos cierto que países que tienen una semejante dependencia del petróleo de la que tiene España gozan de una tarifa eléctrica media para el consumidor doméstico inferior a la española. Es el caso, por ejemplo, de Italia.
Las nuevas subidas de la tarifa que se dan como seguras, a la vista de estos datos, tienen una difícil justificación. No parece sensato que España continúe incrementando su amplio diferencial respecto a los precios medios europeos cuando en términos de riqueza por habitante no es así. Llueve sobre mojado. Porque por si no fueran pocas, a las deudas financieras, hipotecarias y públicas, parece que vamos a tener que añadir estas insólitas deudas del goloso negocio de los contadores eléctricos
Un nuevo incremento ampliaría el diferencial, ya elevado, con la UE
Las nuevas subidas de las tarifas que se avecinan no están justificadas