Los profesionales del sector miran al cielo esperando que el buen tiempo anime las reservas de última hora
28 mar 2010 . Actualizado a las 03:00 h.Pregunte a quien se pregunte, de Muros a Rianxo, la respuesta sobre las reservas de plazas hoteleras para la Semana Santa es similar: este es un año flojo. Con una excepción, las casas de turismo rural. Según las previsiones de los profesionales barbanzanos, estos establecimientos tirarán de la ocupación para evitar que la campaña sea un verdadero fiasco en la comarca.
Aunque en algunas casas hablan de que este año está siendo peor que los anteriores, lo cierto es que en buena parte de ellos colgarán el cartel de completo, al menos durante el fin de semana. En algún establecimiento de Lousame incluso tuvieron que rechazar clientela por falta de espacio, mientras que en Rianxo tendrán casi todo ocupado desde hoy mismo. Aún así hay quien comenta que hubo campañas «moito mellores, antes traballábamos ben a semana antes e a de despois da Pascua. Pero non nos podemos queixar».
Y tienen mucha razón estos profesionales al decir que no pueden quejarse, ya que en otro tipo de establecimientos la cosa pinta mucho peor. Pensiones, hostales, cámpings y hoteles estarán prácticamente vacíos durante esta Semana Santa y desde el sector cifran el porcentaje de ocupación de entre un 10 y un 30%, teniendo en cuenta las reservas formalizadas.
En Muros, la propietaria de un negocio comentaba sorprendida: «Non temos a ninguén, isto non é normal, nunca pasou tal cousa. O ano pasado aínda tivemos algunha reserva, pero de momento non hai nada».
Meteorología
Algo en lo que coinciden la mayor parte de los profesionales, además de en señalar que esta campaña de Semana Santa será más floja que las anteriores, es que la mayor parte de los visitantes esperan a última hora para reservar habitación.
El factor meteorológico pesa, y mucho, a la hora de atraer visitantes a la comarca, por eso el sector mira al cielo con la esperanza de que la llegada de un anticiclón salve la campaña: «Este es el año que menos reservas tenemos, y más que a la crisis se debe al mal tiempo. Si no llueve, seguramente mejorará algo la ocupación con las entradas de última hora», comentaban en A Pobra.