El nudo de Curro tendrá 3 niveles y enlazará tres vías de alta capacidad

Nino Soto

AROUSA

Un entronque unirá la red viaria con el parque de Barro-Meis para eliminar tráfico pesado del vial convencional

05 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El macronudo de Curro (Barro) cuenta desde ayer con un nuevo diseño y plazos para su ejecución. El papel que jugará la infraestructura se centra en reordenar el tráfico de la zona y enlazar la autovía de O Salnés con la futura autovía de Vilagarcía y con la autopista AP-9. Asimismo, se conectarán los tráficos del nuevo polígono industrial Barro-Meis y también con la autovía A-57 (Curro-Vigo), esta última se entroncará con la autovía Rías Baixas (A-52) que comunica Galicia con Madrid.

El conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, Agustín Hernández, se desplazó ayer hasta la ciudad para presentar el proyecto del macronudo, una actuación que supone una inversión de 36,5 millones de euros e incluye la remodelación de la intersección de la PO-531 con la parroquia de Barro a través de la construcción de una rotonda que se ejecutará en un plazo máximo de un año y costará otros 2,5 millones de euros.

El titular del departamento autonómico precisó que el proyecto es viable «porque recolle as reivindicacións veciñais, reduce ao mínimo o impacto sobre as áreas residencias, e sobre todo, porque vai supoñer a conexión directa da zona industrial coa rede de alta capacidade, especialmente cosa autovía de O Salnés, sacando do entramado urbano o tráfico de entrada e saida dos polígonos».

El supernudo de Curro contará con tres niveles y se prevé que los trabajos empiecen antes de que finalice el año al aprovecharse toda la tramitación realizada por la Xunta del bipartido. De esta manera, solo es necesario llevar a cabo los trámites para modificar el antiguo diseño, operación que incluyen estudios de topografía, geotécnicos y la redacción y aprobación del modificado.

En el primero de los tres niveles, la autovía de O Salnés (AG-41) tendrá continuidad con la autopista del Atlántico (AP-9), lo que, según Agustín Hernández, «mellora a solución anterior».

En el segundo nivel se acometerá una glorieta de 180 metros de diámetro -«caben alí catro campos de fútbol»- que conectará la antigua carretera PO-531 con el tráfico de los polígonos industriales, con la actual PO-531 en dirección Vilagarcía, dese donde sale la PO-300 en dirección Cambados, y contará con ocho ramales para enlazarse con los troncos de la autopista y la autovía.

El tercer nivel se ejecuta con el propósito de dar continuidad a la carretera de Vilagarcía en dirección Pontevedra para conectarla con al futura autovía Curro-Baión (AG-47). «É un diseño alternativo pero é un funcional e con visión de futuro», precisó el conselleiro. «É un diseño que responde as necesidades dos veciños», agregó.