Tras perder 7.000 unidades en abril, el avance de mayo obligará a proveedores con ERE a trabajar los sábados
14 abr 2010 . Actualizado a las 11:39 h.Los altibajos de la producción de Citroën en Vigo traen de cabeza a empleados y proveedores. Tras el bajón de la actividad aplicado en el presente mes de abril, junto con la supresión de 600 puestos de trabajo eventuales, para dejar de fabricar 7.000 monovolúmenes C4 Picasso, el constructor francés ha enviado un avance provisional de actividad para mayo que rompe la tendencia a la baja y apunta una subida de la candencia en la línea afectada.
Citroën no ha comunicado a los trabajadores las modificaciones en la carga de trabajo del próximo mes, lo hará en próximos días. Sí lo ha hecho a los proveedores que trabajan just in time (sin stock) con la planta de Vigo, como los fabricantes de asientos Faurecia y Grupo Antolín. «Nos han avanzado una subida, pero no pensamos que se trate de un incremento de la demanda, sino más bien el resultado del traslado de producción de unos meses a otros», explica un portavoz del sector.
Las estimaciones iniciales y no oficiales cifran el incremento de producción previsto en mayo en torno a las 700 o 1.000 unidades, una cifra que no conllevará creación de empleo. Las mismas fuentes avanzan un aumento mayor, de 4.800 unidades, a partir del mes de junio, al pasar de 32 monovolúmenes a la hora a 42. Esta revisión de la programación obligará a algunos proveedores que actualmente están aplicando medidas de ajuste laboral a hacer horas extras o, como en el caso de Antolín, a trabajar tres sábados del mes de mayo (días 8, 15 y 22) cuando la totalidad de la plantilla (115 trabajadores) está afectada por un expediente de regulación de empleo (ERE) de suspensión hasta el 2013, que afecta de forma rotatoria que cada semana obliga a una decena de trabajadores a quedarse en casa.
«Aún no hace un mes que firmamos el ERE de este segundo trimestre, pero al trabajar sin stock , si el cliente abre un sábado, nosotros estamos obligados», explica un representante sindical de Antolín.
Otras fuentes sindicales consultadas en PSA Peugeot Citroën aseguran que nunca antes se había trabajado en la fábrica con una programación tan variable. «Todo son rumores, no hay una visión clara de cómo va evolucionar el trimestre y todo se va confirmando sobre la marcha», explica un delegado sindical.
Otro representante del comité de empresa consultado atribuye estas oscilaciones de producción experimentadas en Vigo a las exigencias impuestas desde la central de PSA en París para no perder los incentivos del Gobierno francés. «Sarkozy condicionó las ayudas a que los vehículos estuvieran entregados antes del 31 de marzo, con el objetivo de incrementar la actividad y el empleo en el primer trimestre», explica. Esta medida habría obligado a la factoría viguesa a adelantar carga de trabajo durante los tres primeros meses del 2010, para después aplicar el fuerte ajuste que está en vigor durante el mes de abril, hasta recuperar gradualmente la actividad y acabar con una producción al cierre del 2010 en torno a las 360.000 unidades.