El albaceteño destaca la velocidad y el juego de ataque del Celta, pero también considera que el fútbol de su equipo está muy por encima del dictamen de la tabla
13 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Julián Rubio (Albacete, 1952) acepta la trascendencia del envite, pero tampoco quiere reconocerle la vitola de final. Quizás quiere quitarle presión a los suyos. En su discurso el técnico del Albacete repite la canción que ha sonado en Vigo en los últimos tiempos. Dice que los suyos juegan bien y que merecían más puntos, pero también reconoce que algo no está bien cuando viven una situación tan complicada.
-¿Cuál es el diagnóstico de la situación en Albacete?
-Pensábamos que podíamos estar mejor, pero como resulta que los resultados no nos han proporcionado victorias en los últimos diez partidos estamos pasando un mal momento.
-En Vigo se le otorga máxima trascendencia al envite, ¿Usted comparte la idea?
-Es un partido importante para los dos equipos en el sentido que cualquiera de los que pierda dejará muchas cosas atrás, incluso empatando; porque da opciones a otros equipos a pasarnos.
-El que pierda quedará muy tocado...
-Creo que no, porque después de este partido todavía quedará mucho campeonato, aunque efectivamente el resultado negativo va a hacer mella en el rival. Se habla mucho de final, pero una final es cuando juegas un último partido a vida o muerte y no tienes otra, pero en este caso no es así. Después de este encuentro todavía pueden pasar muchas cosas.
-¿Qué le ha pasado al Albacete para verse metido en el lío de la permanencia?
-Yo vine en diciembre y llevo aquí la mitad del campeonato. Considero que conmigo el equipo ha jugado muy bien pero no hemos tenido fortuna en los momentos precisos. Debíamos tener dos o tres partidos ganados más y estaríamos cómodos.
-Parece que su sangría está atrás, con 44 goles encajados.
-Sí, pero también llama la atención los goles que llevamos marcados. Somos el quinto máximo goleador de la Liga [llevan 37 a favor] y con ese potencial deberíamos estar más arriba.
-En la misma senda no le choca que el Celta marque tan poco atacando tanto.
-El Celta es un equipo muy dinámico, muy veloz y que crea muchas ocasiones de gol. La verdad es que me extraña que no lleve más goles a favor con todo lo que llega al área rival.
-¿Es más fuerte el cuadro gallego en defensa?
-Desde que estoy yo el Albacete encaja mucho menos. Hemos conseguido dejar la portería a cero en seis ocasiones desde mi llegada.
-¿Le sorprende la situación del Celta?
-La del Celta, la del Cádiz, la del Albacete y la de otros equipos que están ahí y no despegan. Tenemos equipo para más pero no hemos hecho cosas mejores para salir de ahí y tenemos que aceptarlo.
-Es que después de 27 jornadas la clasificación no engaña.
-Estoy de acuerdo. Todo lo que podamos decir los implicados después de tanto tiempo suena a disculpa.
-¿Están recuperados del palo de Cádiz?
-Aquello fue un palo muy gordo porque teníamos todo a favor, el resultado, el público y el partido. Solo quedaban 15 minutos cuando todo se vino abajo. Recuperar a la gente ha sido lo más difícil, pero forma parte de nuestra profesión. Hace días que el equipo ya está metido, aunque sabemos que no va a ser un partido fácil para nadie.
-Anuncian un ambiente extraordinario en el Belmonte, ¿Puede ser un arma de doble filo?
-En Cádiz había mucho ambiente y cuando nos pusimos 1-3 se volvió en su contra, aunque al final terminaron disfrutando. En un momento determinado la gente muestra su malestar.
-¿Cuáles serán las claves?
-Una muy sencilla. Marcar un gol más. No hay más premisas para un partido así. Solo vale que entre el balón.