Calma antes de la tormenta (electoral)

Soledad Antón soledad.anton@lavoz.es

VIGO

19 ago 2008 . Actualizado a las 11:18 h.

Es lo que tienen las vacaciones. Y mejor será que aprovechen para cargar bien las pilas, porque como se cumplan los pronósticos (que dicen los que saben de esto que se cumplirán), en septiembre volveremos a estar en precampaña. Uff...

Las que más lejos se han ido a cargarlas (las pilas, digo) han sido María Méndez, que apostó por buscar sus particulares memorias de África, e Isaura Abelairas, a la que la tormenta tropical Fay mantenía ayer confinada (para sí quisieran muchos tal confinamiento) en Cayo Coco, ya que por seguridad el Gobierno de Castro aconsejaba no viajar hacia el norte de la isla, que es el camino que ha tomado Fay.

Antes de que llegara el diluvio universal -«esto sí que ha sido un aguacero, unos truenos y unos relámpagos con mayúsculas», asegura-, Isaura se ha dado un baño de Cuba profunda (y el que aún le queda), lejos de los circuitos turísticos al uso. Así, cuando en el cielo abrieron la espita del agua a tope, ella estaba en Ciego de Ávila, a sólo 17 kilómetros de donde la evacuación se hizo obligatoria.

En ese repaso de norte a sur de la isla y ahora de sur a norte que se está marcando la concejala de Obras, no ha faltado una visita cantada a la familia de Compay Segundo, con el que le unieron lazos afectivos amén de profesionales. La última actuación del sonero en Castrelos fue durante el anterior periplo de Isaura en la política municipal, casualmente en el departamento de Fiestas.

Para el final ha dejado Abelairas la visita al cementerio de Colón, donde está enterrada su abuela. Pero antes de regresar a La Habana le queda mucho relajo que cortar, primero en Santa Clara, luego en Matanzas...

El que seguro que tampoco olvidará fácilmente estas vacaciones es Xulio Calviño. Y eso que la cosa podía haber sido peor. Menos mal que al final se libró del quirófano después del batacazo que se pegó cuando bajaba en bicicleta la cuesta de Saiáns y que se saldó con una rotura del radio del brazo izquierdo.

Ayer contaba que si todo va bien (que irá) en 48 horas estará liberado del incómodo vendaje. Menos mal que se toma las cosas con filosofía, porque el accidente trastocó todos sus planes vacacionales. Por no hablar del tiempo que tendrá que mantener aparcada la bici, su medio de locomoción favorito, pese a que no es el primer disgusto serio que le da.

Hablando de bicis, otro forofo del pedal es Santiago Domínguez. El teniente de alcalde ha apostado por realizar pequeñas excursiones por los alrededores de Vigo, muchas de las cuales las está haciendo sobre dos ruedas.

Xabier Alonso ha optado por los aires de Asturias, tierra que visita a la menor oportunidad que se le presenta. Otro que tampoco se ha ido lejos es Xesús López. Peajes del oficio, ha sido el último concejal en tomar vacaciones. Estar encargado del capitulo festivo es lo que tiene, que hay que hacer acto de presencia en todos los saraos, conciertos, fiestas gastronómicas y demás. Total que ahora lo único que quiere es tirarse a la bartola bajo un árbol y ponerse al día en lecturas que, dice, tiene algunas atrasadas. El tiempo que le dejen libre los libros, como buen senderista, se echará al monte.

Corina Porro ha puesto rumbo al norte, en concreto al municipio de Ares, donde está reunida toda la familia. Cuatro generaciones comparten casa: su madre, sus hijos y su nieta.

Lo dicho, que expriman la relajación al máximo porque el otoño, al margen de lo que pueda deparar el mercurio, se anuncia calentito.

O orballo de agosto dá polo rostro dice uno bien conocido. Los turistas han podido comprobarlo demasiadas veces. Por si no fuera suficiente con la recesión.