Quincy, ocho meses de claroscuros vestido de celeste

La Voz

VIGO

20 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Llegó el último día del mercado de verano y se marcha con cuatro semana de antelación. Ocho meses, descontado los 30 días que se pasó en la Copa de África, ha estado Quincy Owusu integrado en la disciplina del Celta. Se marcha después de haber participado en una veintena de partidos y con cuatro goles en su zurrón. Todos ellos a conjuntos andaluces: uno al Sevilla Atlético, otro al Granada y los dos del domingo pasado al Cádiz.

Pero en Vigo queda un poso de desencanto. El verdadero potencial de Quincy ha aparecido menos de lo esperado. Su paso por el Celta quedará marcado más por sus devaneos que por las bicicletas que practicó sobre el césped de Balaídos. A lo largo de estos dos meses únicamente ha destacado en el mes de diciembre y en el partido de despedida, pero sin embargo ha sido noticia por sus dos ausencias a entrenamientos matinales, por la apertura de un expediente disciplinario y por llegar cinco días tarde tras la conclusión de la Copa de África.

Quincy debutó con el Celta de la mano de Stoichkov. Lo hizo en Balaídos ante el Éibar y con derrota. López Caro también confió en él como habitante de la banda izquierda. Lo hizo jugar en su debut en Albacete y lo mantuvo en el equipo hasta el parón navideño. Se fue de vacaciones firmando su mejor partido ante el Granada 74 y con un gol.

Entonces desapareció del mapa celeste durante casi dos meses para jugar con Ghana (nacionalidad de adopción) la Copa de África. Tras jugar y ganar la final de consolación, tardó cinco días en llegar a Vigo. Volvió a jugar 33 minutos con motivo de la visita del Poli Ejido y aunque a la semana siguiente se hizo con la titularidad ya no era el mismo. Sufría un bajón alarmante que le hizo desaparecer del equipo.

Con Antonio López en el banquillo desapareció por completo. Jugó 19 minutos repartidos en dos partidos.

Y ahora que Alejandro Menéndez lo había rescatado para la causa llega su precipitado adiós. Se marcha a Ghana para jugar partidos amistosos con su selección. Quizás el desenlace esperado para un futbolistas con grandes posibilidades pero que nunca ha llegado a cumplir las expectativas.

A Quincy le tocará el próximo verano volver a Rusia para cumplir el año de contrato que le queda con el Spartak de Moscú, aunque antes de marcharse se ha cansado de repetir que ya tiene equipo de Champions para la próxima temporada. ¿Será el Schalke 04?