Un trabajo de la Universidad de Santiago desvela que el nivel educativo reduce problemas asociados al virus «Por encima de burro, apaleado», rezan algunos. Y razón no les falta, porque hasta el virus del VIH hace distinciones entre individuos con distinta ocupación o nivel cultural. Un trabajo doctoral de la Universidad de Santiago desvela que la «reserva cognitiva» de un individuo seropositivo, es decir, su nivel educativo, protege de algunas alteraciones neuropsicológicas que se asocian al desarrollo de la enfermedad, como problemas de atención, memoria o capacidad para organizar o planificar actividades.
ELISA ÁLVAREZ