Una niña francesa recibió el mensaje de paz enviado por una escolar Primaria de Valdeorras En la era de la informática y las nuevas tecnologías un pequeño globo naranja relleno de helio demostró que puede ser un medio de comunicación tan rápido como el servicio de Correos. Cinco días tardó el humilde globo en llegar desde el patio de un colegio de O Barco de Valdeorras hasta tierras francesas, muy cerca de Suiza. Una odisea de más de mil kilómetros surcando montes y mares para ir de las manos de una niña ourensana a las de otra de la localidad de Vitteaux, en Bourgogne.
ROCÍO RAMOS