06 mar 2002
Las actuaciones de la policía no logran frenar el consumo de éxtasis en Santiago
Las incautaciones realizadas desde el año 2000 rozan el millar de pastillas, una cantidad insignificante «Cuando te metes una pastilla, los sentidos funcionan de otra manera; no alucinas como con el ácido, hay buen rollo, sientes la música, te gusta más bailar...». Quien así habla es un confeso pastillero de 21 años, una prueba de que Compostela no es ajena a las drogas de diseño, en boca de todos después de que dos chavales muriesen en Málaga después de haberlas consumido. Durante el 2001 se cerraron en la capital de Galicia varias operaciones contra el tráfico de estas sustancias, pero las cifras de incautaciones son realmente escasas: 816 píldoras de éxtasis en marzo de 2001 y 194 entre septiembre y noviembre del año 2000.