La autoridad judicial constata el sustancial incremento de los robos en la provincia

REDACCIÓN OURENSE

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Los delitos contra el patrimonio denunciados en Ourense alcanzaron durante el 2001 la cifra de 6.320, lo que supone un recórd histórico El aumento de los delitos contra el patrimonio, particularmente los robos, es uno de los datos que trae la memoria anual de la fiscalía. Frente a este apunte negativo, que parece contradecir el optimismo con el que desde la Subdelegación del Gobierno se ve la evolución de la delincuencia, el fiscal jefe de Ourense resalta la rebaja de los casos relacionados con narcotráfico y los sucesos vinculados directamente con el tráfico y la conducción bajo los efectos de bebidas alcohólicas. Quedan a cero, entre otras, las casillas correspondientes a los delitos fiscales, contra los derechos de los trabajadores y los extranjeros.

04 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El de los delitos contra el patrimonio es, con mucha diferencia, el capítulo más abultado en el informe anual que desde el Palacio de Justicia de Ourense se remite a la Fiscalía General del Estado. El 2000 se cerró con 6.002 casos y el 2001, de acuerdo con esta memoria, nada sospechosa de querer perjudicar al Ministerio del Interior, a la Dirección General de la Policía, o a la Subdelegación del Gobierno, alcanzó un máximo histórico de 6.320 sucesos. El detalle en cuanto al modo, que se ajusta de acuerdo con la diferenciación que establece el Código Penal, sitúa en cabeza los hurtos, es decir, los casos en los que media violencia alguna. Fueron, en total, 1962 los episodios de estas características, con 1.292 robos con fuerza -1.065 en 2000-; 1.031, en casa habitada o local abierto al público; 208, con violencia e intimidación; 318, robo o hurto de uso de vehículo, con 1.312 casos -casi doscientos más que el año anterior- en los que el perjuicio se limitó a daños. Cien estafas La cifra de estafas, también incluidas en el capítulo de delitos contra el patrimonio y el orden socioeconómico, se quedó en 96 frente a las 127 del pasado año. Bajaron también las apropiaciones indebidas, 65 frente a 78, los alzamientos de bienes (7 en vez de 9) y también los que afectan a la propiedad intelectual y industrial, con un único caso en cada epígrafe, frente a los 2 y 14 contabilizados en 2000. Se mantiene, a pesar del notable aumento del número de acciones violentas, hurtos y robos, el número de casos de receptación que las fuerzas de seguridad logran esclarecer y presentar en los juzgados, con el fin de que la fiscalía pueda ejercer las correspondientes acciones legales contra quienes se prestan a adquirir objetos robados y, de ese modo, no sólo se lucran personalmente sino que alientan y justifican una actividad delictiva que no existiría sin compradores.