Los bomberos detectaron un fuerte olor de material desconocido y los vecinos creyeron que era un escape de gas. También intervinieron los GOA, la Policía Científica y los Tédax.
La tradición ha reservado el calificativo de adivinos para quienes no lo son, como astrólogos y curanderos, mientras que los que de verdad predicen el futuro son los científicos
El catedrático de Xeografía Física de la USC Augusto Pérez Alberti alerta de que los derrumbamientos son un proceso natural imprevisible e irremediable en la costa y que deberían señalizarse