«Si los chinos se hacen con el 10 % del mercado, eso equivale a siete plantas. Los constructores europeos tendrán que cerrarlas o venderlas a los chinos», advierte Carlos Tavares
«A veces la tecnología va por delante del mercado», lamenta Norlean, que trabajó para Stellantis, Congalsa y hospitales como el Clínic de Barcelona o el Ramón y Cajal