Stellantis inicia la venta de coches chinos sin despejar el futuro de la planta de Vigo

Luis Carlos Llera Llorente
Luis cARLOS LLERA VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

M.MORALEJO

Inquietud entre los trabajadores porque no se concreta el nuevo modelo para Balaídos

26 nov 2024 . Actualizado a las 21:30 h.

El grupo Stellantis va a comenzar a vender en España este mes sus coches chinos de bajo coste. Lo hará a través de la sociedad mixta Leapmotor, con empresarios de aquel país. Son dos modelos eléctricos, el T03 y C10, que se producirán de momento en la planta de Tichy en Polonia. El primero costará 18.900 euros y el segundo, 34.900 euros. A estos precios habrá que aplicar las ayudas del Plan Moves III, los descuentos pueden ser de 7.000 euros por la compra de un eléctrico 100 %.

Mientras se produce este desembarco, llamado a ser una revolución, se mantiene la incertidumbre sobre el futuro de la planta de Stellantis en Vigo. Desde el Sindicato Independiente de Trabajadores de la planta de Balaídos expresan su preocupación por la falta de concreción de nuevos proyectos, una inquietud que comparten estos días UGT y CIG. El presidente del comité de empresa, Víctor Mera, confirma que todavía no les han dado fecha para la llegada de un nuevo modelo que sustituya al Peugeot 2008, que tiene un ciclo de vida muy maduro desde que se presentó en la ciudad en el 2019. «De momento estamos a la espera, no hay plazos ni fecha. No hay nada confirmado, pero tiene que haber un nuevo modelo y esperemos que venga pronto», apunta.

El CEO de Stellantis, Carlos Tavares, hizo unas declaraciones este lunes que indican a las claras por dónde van los tiros en el grupo: «Tenemos que ser chinos nosotros mismos y tener una mentalidad de bajo coste». Esa mentalidad a la que se refiere ya la están sufriendo en la industria auxiliar de la automoción puesto que el 60 % de las empresas del sector están diversificando su clientela y producen para otros fabricantes, aunque el 40 % trabaja en exclusiva para Stellantis, según datos de UGT.

El grupo francés quiere introducir los coches chinos antes de que la Unión Europea suba los aranceles a los vehículos importados de este país. De ahí que haya establecido con sus socios una fábrica de Leapmotor en Polonia. El máximo responsable de automoción de UGT, Jordi Carmona, defendió ayer en Vigo que se negocien los aranceles a la baja para que los vehículos bajen de precio.

UGT celebró una convención de delegados de automoción en la ciudad olívica para analizar los problemas e incertidumbres del sector. El responsable de Industria del sindicato en la comarca de Vigo, Rubén Pérez, expresó su malestar por «el retraso en los nuevos proyectos». Los fabricantes los están demorando entre dos y tres trimestres», manifestó. En esta situación de inconcreción, en un primer momento se habló de que el nuevo coche podría llegar a Vigo en el primer trimestre del 2026 y ahora se habla ya del 2027, pero no existe ninguna confirmación oficial de una noticia que esperan los trabajadores para tener un futuro que se presenta lleno de nubarrones.

Pérez puso de relieve que en el entorno de Vigo y el sur de Galicia hay más de un centenar de empresas de la automoción que dan empleo a 25.000 trabajadores. Galicia genera 13.000 millones de euros en esta industria, lo que supone una buena parte del total de España, que factura 78.000 millones en total. Desde el sindicato miran con recelo la deslocalización hacia Portugal. La organización alerta de que el sector de la automoción «está en juego» en medio de una transformación de la industria hacia la descarbonización: «Galicia no se puede permitir el lujo de seguir mirando para otro lado».

La CIG alerta a las empresas del «futuro incerto» como consecuencia «da parálise do coche eléctrico e do oscurantismo de Stellantis respecto dos plans para a planta de Vigo».