01 oct 2000
El Papa une a Ibarretxe y Mayor Oreja
Juan Pablo II hizo ayer votos en el Vaticano para que la violencia sea desterrada «para siempre» del País Vasco y para que esta comunidad autónoma «sea un lugar de pacífica y fraternal convivencia, donde se respeten los derechos humanos y nunca más se derrame sangre de inocentes». El Papa leyó estas peticiones durante la ceremonia de canonización de la monja española María Josefa del Corazón de Jesús Sancho de Guerra, fundadora de las Siervas de Jesús de la Caridad, primera santa originaria de Euskadi.
AGENCIAS