El Papa une a Ibarretxe y Mayor Oreja

AGENCIAS CIUDAD DEL VATICANO

ESPAÑA

Juan Pablo II hizo ayer votos en el Vaticano para que la violencia sea desterrada «para siempre» del País Vasco y para que esta comunidad autónoma «sea un lugar de pacífica y fraternal convivencia, donde se respeten los derechos humanos y nunca más se derrame sangre de inocentes». El Papa leyó estas peticiones durante la ceremonia de canonización de la monja española María Josefa del Corazón de Jesús Sancho de Guerra, fundadora de las Siervas de Jesús de la Caridad, primera santa originaria de Euskadi.

01 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Al acto asistieron el lehendakari, Juan José Ibarretxe, y el ministro de Interior, Jaime Mayor Oreja, quienes poco antes coincidieron en una recepción oficial en el Palacio de el Vaticano. Ambos se estrecharon la mano afectuosamente y entre sonrisas, en un gesto nada habitual, dadas las fortísimas diferencias políticas entre los dos dirigentes. El portavoz del PNV en el Congreso, Iñaki Anasagasti, protestó ayer por la inclusión del presidente del PP vasco, Carlos Iturgaiz, en la delegación institucional enviada al Vaticano. Anasagasti acusó al ministro del Interior de hacer «utilización de su cargo» para «imponer un criterio». «A no ser _ironizó_ que lo que esté buscando en el Vaticano es la realización de un milagro de la nueva santa en la persona de Iturgaiz».