DEPORTIVO Tampoco debería de extrañar a nadie. El Barcelona, tradicionalmente, vive en el alambre. Con la sombra del dream team o la losa de la época Van Gaal todavía presentes, el próximo rival del Deportivo se aferra al choque del mañana para engancharse definitivamente a una Liga de la que hace un par de semanas estaba apeado.
JOSÉ M. FERNÁNDEZ