El presidente mantiene su confianza en el técnico vigués
20 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Algo está cambiando en el Ourense. En cualquier otro momento ocho jornadas sin ganar serían sinónimo de temblor. De movimientos profundos. Sin embargo, tanto presidente como entrenador han optado por la prudencia en el día después de la derrota ante el Zamora que deja muy tocado al equipo. Quizás acelere la contratación de algún jugador a diez días vista del cierre del plazo de fichajes. Gómez reconoció ayer que un par de jugadores podrían actuar de revulsivo. Entre las necesidades aparece un media punta que juegue por dentro y un interior derecho debido a la lesión de David Jiménez. Manolo Rois y Antonio Gómez optan por un mensaje de tranquilidad. «A cousa vese cun pouco máis de inquedanza, pero hai que seguir loitando para saír para arriba», apunta el presidente. Gómez acepta que «la situación se ha complicado porque estamos alejados de la cabeza, pero todavía queda tiempo. Como hicimos en la primera vuelta, lo primero que debemos conseguir es marcar diferencias con respecto a los puestos de abajo». A la espera del encuentro de León el próximo domingo, todo apunta a que se intensificarán a lo largo de la semana los movimientos para reforzar el equipo. «Es difícil, pero estamos buscando un par de jugadores que pudieran actuar de revulsivo». Desveló también las necesidades: «Nos vendría bien un segundo punta. Un jugador que se mueva por detrás de nuestros nueves, que son finalizadores. Alguien que pueda suministrar balones, pero que también desequilibre». El segundo jugador apetecible serían «un hombre de banda derecha, aunque Rubén hizo un gran partido el domingo». El vigués descarta que el Ourense necesite un organizador «porque ya tenemos cuatro, dos defensivos y dos ofensivos». En un tono irónico, apuntó que todavía no ha visto a ningún Guardiola en la categoría. Hoy se reunirá con Rois para profundizar en el asunto. El presidente recuerda que no hay fichas disponibles y que no hace mucho tiempo el propio técnico mostró en público su absoluto apoyo al plantel actual. «O mister sempre dixo que lle valían os 16 xogadores que ten. A última vez comentoume que o equipo estaba ben en tódalas liñas despois de recuperar ós mancados». De todos modos, la última decisión será del vigués. «Ó adestrador é quen ten que dar solucións e decir o que lle fai falta». Manolo Rois atendió ayer multitud de llamadas. Casi todas ofertas. Los descartes de Segunda A o jugadores de otros grupos de Segunda B son el caldo de cultivo para cualquier movimiento, aunque Rois no acaba de verlo demasiado claro. «Ningunha decisión que tomes no fútbol che garantiza nada». Antonio Gómez también reconoce la dificultad. «No hay mucho en el mercado y tan sólo podemos fichar si es algo verdaderamente contrastado como lo era Manolo Pérez el año pasado». A diferencia de otras temporadas, el Ourense encontró en el catalán y en Rubén el revulsivo para la segunda vuelta. Estos movimientos descartan que la crisis deportiva vaya a afectar al entrenador. Rois mantiene su apuesta por el técnico vigués, aunque le pedirá explicaciones por los fallos defensivos que condenaron al equipo a la derrota. «Tivemos dous fallos en defensa imperdonables. Cóstanos moito traballo marcar un gol e por encima encaixamos goles de traca, tanto o domingo como en Pontevedra». Gómez exculpa en parte a su defensa. Recuerda que el primer tanto del rival llegó en un lance desarfortunado «y el segundo es un fallo de coordinación». No obstante, seguro que en su primera charla semanal tiene minutos para analizar los dos tantos que ponen en entredicho la solidez defensiva. Tanto presidente como entrenador siguen sin descartar la posibilidad de engancharse de nuevo a la promoción, aunque el objetivo inicial sea el rápido divorcio de la cola.