08 abr 2001
Condenan a un canadiense en cuyo campo nacieron cereales transgénicos que no plantó
La multinacional Monsanto constató que en el cultivo había plantas patentadas que nacieron accidentalmente por la polinización El feudalismo se impone en la agricultura del siglo XXI, sólo que las multinacionales transgénicas son ahora los nuevos señores y los campesinos sus vasallos. El control de las empresas sobre las patentes de semillas modificadas genéticamente genera episodios como el ocurrido en Canadá. Allí, un juez condenó la semana pasada a un agricultor por violar el monopolio al utilizar inconscientemente una semilla transgénica que ni siquiera plantó. Sus cereales fueron polinizados por otros de un campo vecino modificados genéticamente.