Alrededor de trescientas mil cartas se acumulan sin repartir en Vigo debido a la huelga de los trabajadores de Correos Ejercer de cartero en Vigo se está convirtiendo en una labor harto arriesgada. La abundancia de perros sueltos en el medio rural, la deficiente numeración de las viviendas y la creciente desconfianza de los vecinos, obliga a los 165 profesionales de la ciudad a enfrentarse a una aventura diaria. Si a esto se suma el incremento demográfico que, según los sindicatos, no ha ido parejo al de plantilla, la situación no es precisamente envidiable. Si bien, una carta tarda en llegar a su destino en Vigo entre dos y cinco días, la huelga de trabajadores de Correos ha provocado, de momento, la acumulación de trescientos mil envíos.
MARÍA JESÚS FUENTE