DÉBORAH

E. GONDREDO

OIA

11 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El cadáver que apareció en la cuneta de Oia es de Déborah. La noticia golpea. Sea quién sea el asesino merece toda la cárcel. Déborah fue devorada por el peor argumento de esta sociedad: la violencia. Ahora le toca a la Justicia dar con el miserable que ha hecho tanto daño. Sólo así podremos recuperar el sueño, mitigar la puñalada de dolor.