Se ha preguntado hoy «qué prisa y qué interés» hay para adjudicar por casi 2.000 millones de euros un contrato por parte del Gobierno en funciones para el mantenimiento de vías de alta velocidad, elementos de seguridad y electrificación durante los próximos 20 años que aún no están licitadas.
El nuevo presidente afrontará el reto de poner orden en el fútbol, cobrar la deuda con Hacienda y aguantar la presión de los dirigentes que le exigirán ayuda