La ampliación de la Unión Europea extenderá a medio plazo la validez de la moneda única a un grupo de diez nuevos miembros Mientras muchos ciudadanos de la Unión Europea (UE) se muestran reticentes ante la entrada en vigor del euro y protestan por la incomodidad que supone adaptarse a una nueva divisa, otros 170 millones de personas ven en la moneda única la solución a muchos de sus problemas. Son los habitantes de los trece países candidatos a ingresar en la UE, para quienes la entrada en el «club» del euro significa estabilidad económica y política, prosperidad y, sobre todo, dejar de ser considerados como europeos de segunda. Sin embargo, todo hace pensar que estos nuevos socios deberán esperar algunos años antes de poder ver cumplido su sueño.
DAVID GIPPINI