En 1977 un grupo de vecinos invadieron las casas que se empezaban a construir en Balea Marítima aduciendo que el terreno era suyo. Algunos lo pagaron con cárcel
El Ayuntamiento no pudo repartir en las tiendas de recuerdos el «merchandising» del 800 aniversario de la urbe, y lo distribuyó entre los participantes en actividades