El primer Mundial asiático se recordará como el de los descubrimientos. Ahora, llegó el momento de la Hamburguesa Mecánica. Como en el encuentro inaugural había hecho Senegal, que humilló al campeón, Estados Unidos bailó ayer a Portugal, uno de los candidatos al título. Le marcó tres goles en 36 minutos, tarea para la que utilizó las mejores armas de su rival: velocidad, precisión y belleza. La embajadora del buen fútbol, que deslumbró en la última Eurocopa y no dudaba en compararse con la selección que en Inglaterra 66 lideró el mítico Eusebio, se quedó en eso, un sueño.
LUIS VENTOSO
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PEDRO J. BARREIROS