Ningún representante del Gobierno vasco ni del PNV acudió ayer a Madrid para asistir al funeral por Manuel Indiano, el edil independiente integrado en las listas del PP que fue asesinado por ETA en la localidad guipuzcoana de Zumárraga. La familia y los líderes de la mayoría de los partidos políticos, encabezados por el presidente José María Aznar, recibieron una salva de aplausos a la entrada y salida de la colegiata de San Isidro, donde se celebró la ceremonia. Cientos de personas lanzaron gritos contra ETA y pidieron «justicia». Tras el funeral, el presidente del PP vasco, Carlos Iturgaiz, y la presidenta del partido en Guipúzcoa, María San Gil, tacharon de «lamentable» la ausencia del PNV.
ROCÍO PATTIER