José García Losada, nuevo jefe superior de Policía de Galicia Sabe latín, porque estudió el bachillerato en el seminario de Lugo, y como policía es uno de los mayores expertos de España en delincuencia organizada. Empezó su carrera profesional hace 25 años en el País Vasco y, hace un mes, cuando le llegó el «motorista» con el nombramiento de jefe superior de Policía de Galicia, estaba al frente de la Unidad Central de Estupefacientes. La semana pasada se incorporó a su nuevo destino, en plena escalada terrorista. El máximo responsable policial de Galicia no ignora el riesgo del terrorismo etarra, pero aquí le preocupa más el GRAPO.
25 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.J. Á. FARIÑAS A CORUÑA José García Losada ha vuelto a Galicia _es oriundo de A Fonsagrada_ en un momento en que los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, a diferencia de la mayoría de la ciudadanía, no están precisamente de vacaciones. _¿Cómo repercute en la policía el nerviosismo que existe en la sociedad a raíz de la escalada terrorista? _Más que de nerviosismo habría que hablar de una sana inquietud por parte de los responsables políticos y judiciales. Galicia tiene la misma amenaza que otras regiones de España. Por eso estamos poniendo todos los medios a nuestro alcance para conjurar ese riesgo. Pero la tensión existente hace que se detecten cosas en las que en situaciones de normalidad nadie repara. Así, se están dando casos de detectar matrículas dobladas que al final son un error del policía que ha bailado un número, o de falsas identificaciones de terroristas. Pero, por desgracia, también proliferan otros elementos indeseables que hacen llamaditas con amenazas ficticias de bombas, que incrementan la tensión. _¿Y la realidad? _Entiendo que no tenemos un riesgo inminente por la presencia en Galicia de elementos terroristas. No obstante, esta semana hemos tenido una reunión de coordinación en la Delegación del Gobierno, en la que se han adoptado una serie medidas preventivas, como son: controles aleatorios, contra vigilancias a potenciales objetivos. Sobre todo, se le insiste al policía que está en la calle en la necesidad de mantener la máxima alerta ante cualquier elemento extraño. _¿Que pasa con los GRAPO? _Creo que, a la luz de sucesos recientes, es el mayor riesgo que existe en Galicia en materia terrorista y el que necesita la dedicación de mayores esfuerzos policiales. _¿Son una amenaza más preocupante que la de ETA? _Como policía que vivo de realidades, sé que este año ha habido en Vigo un incidente gravísimo, de una violencia inusitada, que costó la vida a dos personas. Me preocupa más porque estamos ante una riesgo real y el otro es potencial. _Otro aspecto no menos preocupante de la delincuencia organizada en Galicia es el narcotráfico. El primer alijo importante de cocaína que se confiscó fue el del yate «Guajira» en el año 1986: 78 kilos. Hace un año se llegaron a coger más de 5.000 de una sola vez. ¿Por qué ese salto tan gigantesco en poco más de una década? _Eso responde a la evolución que ha tenido el tráfico de drogas, y más concretamente el de cocaína, durante estos años. Influyen diversos factores. Había una infraestructura proveniente del contrabando y una cultura por parte de esos pioneros que se dedicaron al tráfico de cocaína, que les llevó a tener un acercamiento y una proximidad muy grande con el narcotráfico colombiano. La desarticulación de los carteles de Medellín y Cali en los años 94 y 95 supuso una fragmentación impresionante del narcotráfico colombiano y una liberalización del comercio de la cocaína. Aparecieron muchos más carteles, más pequeños pero que al final resultaron más potentes porque forman una espacio de pool de empresarios de la cocaína con una producción exageradísima. Eso hay que introducirlo en el mercado europeo y ahí España, y en concreto Galicia, se convierten en la puerta más importante. Por razones geográficas y porque hay muchos narcotraficantes que ya han salido de la cárcel y otros muchos que aún no han entrado. Pero en estos momentos hay una superproducción de cocaína que entra por muchas vías distintas a las tradicionales.