Un gesto de valentía

ROCIO PATTIER MADRID

ESPAÑA

Manuel Indiano aceptó en febrero sustituir a un edil que abandonó su cargo por las amenazas etarras Media docena de disparos impedirán que el concejal del Partido Popular Manuel Indiano, asesinado ayer en Zumárraga, vea la carita de su niña, que, pese a ETA, nacerá dentro de dos meses. Su próxima paternidad y la valentía que acompaña a la juventud _sólo contaba con 29 años_ fueron las razones que le empujaron a pedir, el pasado 3 de abril, que le retiraran la escolta que le había sido asignada.

29 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Como otros tantos, Manuel «se sentía incómodo». Como otros tantos, jamás podía imaginar que iba a convertirse en el décimo concejal del PP asesinado por la banda terrorista. Quizá por eso, por pensar «no voy a ser el próximo», aceptó el pasado mes de febrero sustituir al edil Faustino Villanueva quien, al parecer, abandonó su cargo por las amenazas de los etarras. Ante la negativa de otros populares a ocupar el puesto, el partido pensó entonces en Manuel, número seis de la candidatura del partido a las elecciones municipales de junio de 1999. Madrileño Era feliz en Zumárraga, municipio guipuzcoano de cerca de 10.000 habitantes, gobernado por PNV y EA. Electrónico de profesión, allí desembarcó hace tres años, en busca del puesto de trabajo que no halló en Madrid, su tierra natal. La suerte le sonrió y, además de trabajo, encontró a Encarnita, madre de otra niña de quince años. Ironías de la vida, esta mujer tuvo que ser ingresada ayer de urgencias en el mismo hospital en el que apenas una hora antes se había certificado el fallecimiento de su compañero. El fuerte golpe emocional hizo temer a los médicos por su embarazo, en el séptimo mes. Enacarna sufrió una conmoción cuando, en su domicilio de Zumárraga, se enteró de que Manuel había sido tiroteado en la tienda. Hospitalizada Pocos minutos después, Encarna no recordaba quien le había dado la noticia. Los médicos le habían suministrado calmantes, a pesar de que su estado lo desaconsejaba, para que pueda superar el golpe. Debe permanecer en observación en el hospital. Los padres de la última víctima de Manuel no tuvieron fuerzas para desplazarse a Zumárraga porque estaban muy afectados, pero sí lo hicieron dos de sus hermanos. Manuel encontró la muerte en la tienda de chucherías que había abierto hace pocos meses en los bajos de su casa. Era frecuente verle allí, despachando al personal. «Era muy majo; valía mucho para la tienda», aseguró ayer a Diario 16 una vecina del pueblo, clienta del establecimiento. «¡Estaba en la flor de la vida!», se lamentó la mujer. Pocos estaban al tanto de que Manuel era uno de los 17 concejales del Ayuntamiento. Era más conocido por la tienda que había montado con tanta ilusión y a la que en estos días limpiaba la cara con algunas reformas. Zumárraga vivió ayer una jornada trágica. Es la primera vez que ETA mata a uno de los sus vecinos. «Hasta ahora no nos había llegado; pero ahora nos ha llegado a todos», se lamentó otra vecina.