12 ene 2001
Los vecinos de los detenidos los apodaban «los etarras»
Sospechaban de los tres inquilinos porque salían a horas extrañas y nunca saludaban Algunos vecinos sospechaban del comportamiento de los tres inquilinos del número 34 de la calle Pintor Fortuny, miembros del comando Barcelona de ETA, porque entraban y salían a horas extrañas y nunca saludaban. Las suspicacias eran tantas que llegaron a apodarlos «los etarras». Los terroristas «pusieron un candado en la puerta del terrado, que es comunitario», cuenta el señor Agustín, un vecino del segundo piso.
AGENCIAS