La Plataforma Libertad se adhiere «sin reservas» al pacto antiterrorista

COLPISA BILBAO

ESPAÑA

LUIS TEJIDO

Afirma que el acuerdo no rechaza el nacionalismo, sino el «chantaje» del Foro de Lizarra, «que pone precio a la paz» La Plataforma Libertad se adhirió ayer «sin reservas» al pacto antiterrorista suscrito por PP y PSOE, por considerarlo «un paso imprescindible» contra ETA y sus cómplices. El colectivo dejó claro que el pacto no va contra el nacionalismo, sino contra «el chantaje» del Foro de Lizarra que «pone precio» a la paz y humilla a los no nacionalistas. Los colectivos agrupados en la plataforma -Foro de Ermua, Foro del Salvador, Víctimas del Terrorismo, Movimiento contra la Intolerancia y Asociación por la Tolerancia- se reunieron ayer en Bilbao con los líderes del PP y PSE vascos, Carlos Iturgaiz y Nicolás Redondo.

05 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

En el encuentro, la plataforma dio a conocer una declaración leída por el presidente del Foro de Ermua, Vidal de Nicolás, en la que se asegura que el punto que condena el Pacto de Estella constituye «un gran paso democrático» y niega que vaya dirigido contra el nacionalismo ya que quienes profesan esta ideología pueden, «en el marco constitucional y estatutario» y con los votos que les dan las urnas, «defender proyectos soberanistas y secesionistas». Por el contrario, dejaron claro que lo que exige el pacto «no es que renuncien» a sus objetivos, «sino al chantaje que explicita» porque «pone precio al final del terrorismo, intenta humillar a la ciudadanía no nacionalista y va rubricado por quienes, entre otros, no condenan, sino defienden y promueven, el asesinato y la extorsión como instrumentos políticos». «Este pacto sólo cierra las puertas al nacionalismo totalitario y las abre de par en par a un nacionalismo que sea escrupuloso a los respetos a los derechos fundamentales», aclaró la Plataforma Libertad, que hizo pública su «adhesión moral» al discurso «cívico e impecable» de Emilio Guevara, al que deseó «suerte» en «hacerlo valer» en el seno del PNV. La adhesión al pacto fue saludada con entusiasmo por el presidente del PP vasco, Carlos Iturgaiz, porque ese apoyo hace que el pacto «esté vivo» y recobre «más fuerza si cabe». A quienes lo tachan de antidemocrático y antinacionalista les recordó que esos calificativos deben ser aplicados a los acuerdos que firmó el PNV con el mundo de ETA y que el pacto tiene la virtud de «crear pluralidad». El líder del PSE, Nicolás Redondo Terreros, también se mostró satisfecho y destacó la voluntad de los firmantes porque el acuerdo «sea el motor para defender la paz y la libertad en el País Vasco y en el resto de España». Redondo no ocultó su «anhelo» por «sacar del mercadeo electoral y partidario un problema tan grave y trascendente como el que provoca el terrorismo» y concluyó que tras el acuerdo «quienes defiendan con la palabra» sus ideas y proyectos «se encuentran más satisfechos, tranquilos y esperanzados» mientras que «están preocupados el terrorismo de ETA y el nacionalismo totalitario».