Los tanques entran en Jenín, tras la reunión del Gabinete de Seguridad israelí para decidir las represalias a tomar En vísperas de la esperada propuesta de paz del presidente George W. Bush, un suicida palestino sembró la muerte de nuevo en Israel. Mohamed Haza Kayed al Ghul, de 23 años, se inmoló en un autobús cerca del asentamiento de Giló, en Jerusalén, causando la muerte de 18 personas, la mayoría adolescentes, y heridas a otras 50. Este sangrienta acción vino a ratificar el «rito» de que cada vez que se produce o parece prosperar una iniciativa de paz tiene lugar uno de estos ataques. Como es habitual, el Gobierno de Ariel Sharon anunció que habrá represalias. Anoche los tanques iniciaban la invasión de Jenín.
ELÍAS ZALDÍVAR