La Iglesia de EE UU confiesa que le preocupaba más tapar los abusos sexuales que prevenirlos
La Conferencia Episcopal admite en su reunión en Dallas que no denunció a los sacerdotes pederastas por temor a un escándalo La Conferencia Episcopal estadounidense abrió ayer en Dallas su reunión anual con el reconocimiento más explícito de responsabilidad de los líderes religiosos desde que estallara el escándalo sobre abusos sexuales. «Nosotros escogimos no denunciar a los sacerdotes. Tuvimos más miedo del escándalo que de sacar a la luz los problemas que hubieran ayudado a prevenir los abusos». Con estas palabras el Obispo Wiston Gregory, presidente de la Conferencia, inauguraba una reunión dedicada en su integridad a crear una nueva política nacional sobre abusos sexuales. Las víctimas también han hablado.
BÁRBARA CELIS D¿AMICO