Tres eran tres los goles que marca España. Tres son tres las victorias que lleva España. Sólo quedan cuatro partidos para ser campeones del mundo (Irlanda...).
12 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Hay que remontarse a 1950 (te acuerdas papá, Brasil) cuando España enlazó tres triunfos en la primera fase (Estados Unidos, Chile y gol de Zarra a Inglaterra). Terminamos cuartos. Pero no hagamos el cuento de la lechera. En el recreo de España B contra Sudáfrica A se vieron muchas caras nuevas y grandes aportaciones. Muy bien Mendieta y Xavi. El del Lazio, vaya si vive para el fútbol. El del Barça sacó el compás. Hubo banda de la buena con un Joaquín creativo y algo acelerado. Excelente Helguera ahí atrás. ¿Se dará cuenta el capataz de Cieza de que tiene que entrar por Nadal? Romero estuvo en hora, correcto, como siempre. Ni fu ni fa Curro Torres. Puyol es mucha locomotora. A Albelda se le vio poco. Luque hizo dos cosas en unos minutos. Y Sergio, con el criterio que le caracteriza. O sea, España B, B de banquillo, es la leche. Camacho no tiene once, tiene 21 tíos que andan como motos y que tienen la suerte de cara (algo fundamental en un mundial). Mejor le hubiese ido a Argentina si les cedemos a unos cuantos frente a Suecia. Sólo quedan dos dudas. La primera, todavía no hemos jugado contra un rival con nombre. Claro está que uno ya no sabe en este mundial de hinchas replicantes quién es el equipo grande. Eslovenia, el portero de Paraguay y el portero de Sudáfrica son amigos para siempre. Hay que ver cómo jugará la selección contra unos que se lo tomen en serio y no cometan errores de primera comunión. Irlanda y su fútbol de acantilado puede ser la prueba. La segunda duda es la que todos llevamos en la punta de la lengua: nos hacen muchos goles. Atrás parecemos más frágiles que el cristal. Iker no tiene la culpa. Ha sido fusilado en cuatro ocasiones. Ayer Nadal llegó un día más tarde al balón que remató McCarthy. Lo suyo no son los reflejos. A Curro Torres también se le quedó cara de fotógrafo en el gol de Radebe. Menuda bronca que les echó Iván Helguera en las dos jugadas. Menos mal que arriba nos salimos. Raúl está en forma. Podría tirar del carro y de un tráiler él solito. Fernando Morientes incordió y asomó su remate. Mendieta sacó la metralleta. Se echó en falta la magia de Valerón entre líneas. Ayer hubiese hecho mucho daño porque el partido se jugó a ritmo de recreo, deslavazado, roto, carreras por aquí, carreras por allá, un gol aquí, otro allá. En plan rueda de la fortuna, ésa que no deja de sonreírle a España. Que dure. Camacho encontró la flor de Miguel Muñoz.