La crisis griega y su contagio a otros países de la zona euro mediante los ataques especulativos a su deuda soberana y a sus bancos incidieron negativamente en la bolsal.
Según Gurrí, para hacer el ajuste en las finanzas públicas «ciertos países tienen más tiempo que otros y ciertos países tienen más margen de los mercados que otros».
El presidente de la Reserva Federal de EE.UU. afirma que la ayuda de casi un billón de dólares para impedir la propagación de la deuda griega a otros países de la eurozona no resolverá todos los problemas.