En el proyecto Foodmicrobia, con un presupuesto de 1,38 millones, participan otras empresas y se busca garantizar la seguridad y calidad alimentaria para el consumidor
Este edificio monumental «se ha convertido en uno de los grandes símbolos y señas de identidad de la ciudad», ha indicado la concejala de Economía, Empleo, Turismo e Innovación, Ángela Pumariega