El hogar de la discordia
Una familia reclama en la parroquia vimiancesa de Carnés una vivienda que adquirió tras una expropiación por un impuesto franquista Corría el año 1974. Había comenzado el proceso de Burgos, Cruyff gambeteaba por las esquinas del Camp Nou y faltaba un año para que Franco estirase la pata. Aunque Manuel Gándara, vecino de la parroquia vimiancesa de Carnés, había muerto en 1960, su desgracia comenzó ese año. La falta de pago de un impuesto franquista propició que su casa familiar fuese expropiada por otro vecino, que nunca llegó a ejercer sus derechos. Hoy, un cuarto siglo después, los herederos del comprador la reclaman. Mientras, los descendiendes de Manuel Gándara alegan que todo fue un gravísimo error jurídico preconstitucional.
GABRIEL RIVERA