FÚTBOL / RACING El futbolista navarro, Vicente Uriz, desaprovechó un penalti en Badajoz que le hubiera proporcionado a su equipo un resultado mejor, ya que acabó perdiendo por 2-1. El meta del Badajoz, Baines, se encargó de desviar su lanzamiento.
10 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El fallo de Uriz se suma al de la semana pasada de Ismael, cuyo disparo también fue despejado por Juanjo Valencia, el meta del Sporting de Gijón. En aquel encuentro el Racing también cayó derrotado (1-2). Estos dos penaltis marrados se suman a la lista de lanzamientos fallados por el equipo ferrolano desde que regresó la temporada pasada a la Segunda División. En la campaña anterior, el Racing dispuso de seis penas máximas a su favor. Erró tres de ellas (Pablo, Razov y Pazolo) y convirtió las otras tres: una Razov y dos el central José Manuel Aira. Pablo, único de los lanzadores de la temporada pasada que sigue en el equipo, fue, como en la temporada 2000-2001, el primero en ejecutar un penalti esta campaña. Fue ante el Polideportivo Ejido y acabó en gol. También Ismael transformó el primero que lanzó, que sirvió para redondear la goleada al Burgos a domicilio en la que es, hasta la fecha, la última victoria del conjunto ferrolano lejos del estadio de A Malata. Los últimos fallos de Vicente Úriz e Ismael han equilibrado el balance entre goles y errores al cincuenta por ciento. Los ferrolanos tienen en los lanzamientos desde los once metros una asignatura pendiente, ya que los penaltis cobran una especial importancia en la Segunda División, categoría difícil y complicada, en la que no resulta nada fácil crear ocasiones de gol. A buen seguro que tras los dos últimos fallos, que han costado puntos o quizá el partido al equipo, el técnico ferrolano, Luis César Sampedro, trabajará este tipo de lanzamientos en los entrenamientos hasta encontrar a la persona idónea para realizar los lanzamientos.