Sin noticias de las futbolistas iraníes que no cantaron el himno: «Es preocupante»

José Manuel Andrés COLPISA

DEPORTES

Jugadoras iraníes, durante el himno en la previa del partido ante Filipinas.
Jugadoras iraníes, durante el himno en la previa del partido ante Filipinas. Dave Hunt | REUTERS

«La realidad en este momento es que no podemos comunicarnos con las jugadoras», explica Beau Busch, presidente del sindicato mundial FIFPro para Asia y Oceanía

09 mar 2026 . Actualizado a las 17:37 h.

Cunde la preocupación en el mundo del fútbol por las futbolistas iraníes que representaron a su país en la Copa de Asia femenina, que se disputa en Australia, y que se negaron a cantar el himno antes de su primer partido en el torneo, contra Corea del Sur el pasado lunes.

«Estamos muy preocupados por las jugadoras, pero nuestra responsabilidad ahora mismo es hacer todo lo que esté a nuestro alcance para intentar garantizar su seguridad», explicó a la televisión australiana ABC Beau Busch, exfutbolista y actual presidente del sindicato mundial FIFPro para Asia y Oceanía.

Y es que la decisión de las jugadoras de no cantar el himno de la República Islámica en pleno conflicto con Estados Unidos e Israel las situó en el foco de la crítica en su país. Los medios estatales condenaron públicamente a las futbolistas e incluso llegaron a calificar su conducta como traición en tiempos de guerra, una acusación muy grave en el sistema judicial iraní.

La selección femenina de Irán, que disputó sus dos siguientes encuentros en el campeonato frente a la anfitriona Australia, el jueves, y contra Filipinas, ya este domingo, cambió su postura y entonó los acordes del himno iraní antes de ambos compromisos, algo que levantó las sospechas sobre las supuestas presiones recibidas desde las autoridades de la República Islámica.

Petición de asilo

Una vez concluida su participación en la Copa de Asia, la delegación persa debía regresar a su país con las consecuencias que se puedan derivar de su decisión previa al debut, algo que preocupa a las instituciones deportivas mundiales y a la opinión pública, especialmente en Australia, donde ya hay una petición al gobierno para evitar que el equipo femenino iraní retorne y pueda permanecer en el país oceánico bajo una suerte de asilo político. Hasta el propio presidente estadounidense, Donald Trump, se pronunció sobre esta posibilidad, llegando a asegurar que Washington está dispuesto a recibir a las deportistas iraníes si las autoridades de Sídney no acceden a declararlas como refugiadas.

«La realidad en este momento es que no podemos comunicarnos con las jugadoras. Es sumamente preocupante», desveló Busch, aumentando el temor por lo que pueda ocurrir con las internacionales iraníes, que se enfrentarían a graves penas en su país en caso de ser consideradas traidoras por su gesto.