La Bolsa española vivió ayer una sesión de infarto, en la que tuvo que encajar una fuerte caída en su indicador de referencia, que lo arrastró a un nuevo mínimo anual
La directora de inversiones, Ina Drew, supervisaba unas operaciones de derivados que ocasionaron una pérdidas de al menos 2.000 millones de dólares al mayor banco de Estados Unidos
Mientras excavaba su primer pozo al sur de las islas halló «buenas muestras de hidrocarburos» entre los 4.633 y los 4.810 metros de profundidad, en un subsuelo a priori favorable