El descubrimiento anunciado hoy, y que se ha estado investigando desde 1985, ayudará a determinar con mayor exactitud la frecuencia con la que las supernovas explotan en la Galaxia.
El director del Observatorio Astronómico, el jesuita José Gabriel Funes, no descarta la existencia de un planeta habitado por seres que no han cometido el pecado original.