Rosales Touza cree que todo el conflicto deriva del «error y negligencia involuntaria» de los técnicos El dueño del chalé de Portocelo pendiente de derribo por sentencia judicial, Antonio Rosales, calificó ayer de «injusta» la resolución del caso y anunció que recurrirá ante el TSXG. Aseguró que como promotor de la obra se considera «inocente» y achacó a «errores y negligencia involuntarios» de los técnicos, tanto de los contratados como de los municipales, la infracción de la normativa urbanística que condena el juez. Aseguró que pedirá daños y perjuicios, «pase lo que pase», a los colegios de aparejadores y de arquitectos, que visaron el proyecto, y al Concello, al entender que ninguno detectó el error en los planos.
MARCOS GAGO Corresponsal